Una revisión del panel de control de soporte para el laboratorio de petrografía sedimentaria.
El equipo de preparación de láminas delgadas registraba manualmente los datos de cada muestra: tipo de abrasivo, tiempo de pulido, dureza estimada y observaciones del microscopio. Con tres técnicos turnándose y más de cuarenta muestras semanales, la información se perdía o quedaba incompleta. Las decisiones sobre qué método repetir o descartar se tomaban con retraso.
Se diseñó un panel digital que centraliza los datos de cada muestra desde la recepción en cantera hasta la imagen final bajo luz polarizada. El sistema registra la escala de Mohs de la roca, el tipo de cemento (silíceo o calcáreo), el abrasivo empleado (carburo de silicio o alúmina) y el tiempo de pulido. Cada técnico puede añadir notas sobre la calidad del corte o la presencia de minerales accesorios.
Se integró con el inventario de muestras del laboratorio. Al escanear el código de la roca, el panel muestra el historial completo: fecha de extracción, localización (cuenca sedimentaria), resultados de rayado previos y las imágenes de láminas anteriores. Los técnicos pueden comparar dos muestras lado a lado y marcar si una repetición de pulido mejoró la transparencia. El cambio fue gradual: primero en el turno de mañana durante dos semanas, luego en toda la jornada.
Tras tres meses de uso, el tiempo de búsqueda de datos históricos pasó de quince minutos a menos de uno. La tasa de repetición de pulido por muestra mal registrada bajó del 18 % al 4 %. Los técnicos reportaron menos errores al elegir el abrasivo adecuado para areniscas con cemento calcáreo. El panel no reemplazó el criterio geológico, pero redujo la carga administrativa y permitió dedicar más tiempo a la observación microscópica.